No hay Sobre mí más difícil que el que se escribe para uno mismo
Es curioso, pero así es.
Es más complicado escribir sobre uno mismo que sobre los demás.
Cómo será la cosa que hasta a mí, que me dedico a esto, al principio se me pasó por la cabeza empezar mi Sobre mí diciendo: “Nací en Córdoba, Andalucía, una fría noche de otoño casi invierno…”
Pero no, un Sobre mí es mucho más que contar tu historia de cabo a rabo o enumerar tus títulos y másteres como un loro.
Y que, con todos los respetos, a tu cliente ideal puede que le importe un pimiento.
Porque esto no va sobre mí, va sobre ti
Ya me estoy adelantando.
Rebobino.
Lo que quiero decirte, es que contar nuestra historia es importante pero sólo hasta cierto punto.
Las letras siempre estuvieron ahí
Fui la típica niña que sacaba notas normalitas salvo en Lengua, que nunca bajaba del notable.
De hecho, la nota más alta que saqué en Selectividad fue un 8 y medio en Comentario de texto.
Y es que mi madre siempre lo ha dicho: “qué labia tienes, hija”
Y no le falta razón.
En cambio, no hablé de forma fluida hasta que no cumplí 6 años.
Sí, igualito que Einstein. Casi ná.
Eso sí, ahora si me descuido, mando unos audios a mis amigos que ríete tú de los podcasts.
El caso, es que entre unas cosas y otras, siempre tuve dificultades para comunicarme hablando.
De niña porque no quería, y de adulta porque no podía.
Y es que a veces creo que aprendí a escribir antes que a hablar.
Y eso fue lo que me llevó a estudiar Filología inglesa, a pesar de que dudé en hacer Psicología.
Pero Filología no era lo que esperaba, y a los 3 años, justo cuando empecé a entender las clases en inglés, me cambié a Turismo.
Y todo porque me flipa viajar.
Bendita inocencia…
La movida es que, aunque Turismo sí la terminé, lo más que hice como guía turístico fueron prácticas.
Y en esas prácticas, sucedió la magia.
Ahí me empecé a dar cuenta de cómo me sentía al comunicar
Porque pensaba que eso de hablar en público, no iba conmigo.
Pero resulta que sentí mariposas en el estómago.
Igualito que cuando escribía.
Y disfruté un huevo haciendo rutas mientras les explicaba a mis compis los rincones de Córdoba.
Pero esta etapa no duró demasiado.
Y es que soy un culo inquieto, lo confieso
Pero oye, el ser culo inquieto te puede llevar muy lejos.
A mi me llevó a vivir de Córdoba a Madrid a mis 25 añitos.
Y lo que iban a ser 6 meses se convirtieron en 13 años muy intensos de mi vida.
Y como siempre digo, Córdoba me vio nacer, pero Madrid me vio renacer una y otra vez
Y es que allí empezó lo bueno.
Allí empecé a hacer terapia.
Y si te digo que me cambió la vida, me quedo muy muy corta.
Literalmente no me reconozco en mi yo del pasado y mi nivel de evolución personal llegó a un punto en el que de un día para otro ya no reconocía a la Gema del día anterior.
Imagínate, recuerdo cada uno de esos 14 años como si hubiera experimentado muchas vidas diferentes entre sí.
En los que constantemente moría y resucitaba de mis cenizas cual Ave Fénix.
Y sí, da mucho vértigo tener 30 y tantos años y no conocerte ni saber quién eres realmente.
Y cuando entras en el proceso de empezar a conocerte, a veces te sientes más perdido que nunca.
Pero solo por ese camino es cuando llegas a encontrarte.
Y tú, como terapeuta y coach, sabes muy bien de lo que hablo.
Las dos situaciones que más miedo me han dado: hacer terapia y emprender
Y que me siguen dando cada día.
Pero al mismo tiempo, es lo mejor que he hecho en la vida.
Es como esa sensación de ir subida en una montaña rusa, tienes el nudito en la garganta y vas aterrada y emocionada a la vez.
Y ni fue un camino de rosas al principio ni nada por el estilo.
Pero sentía que era por donde tenía que ir.
Y es que, me sentía tremendamente decepcionada por el mundo profesional.
Así que, como no encontraba lo que quería, decidí inventarlo.
Por eso, no vas a encontrar ni un solo título ni master aquí.
Ni falta que hace, y estudiar he estudiado un huevo, y lo sigo haciendo porque me flipa aprender, casi tanto como enseñar.
Y podría decirte con quien me he formado, pero para eso está mi perfil de Linkedin.
Y cuando me preguntan por qué empecé a emprender, la gente alucina bastante con la respuesta...
«Emprendí gracias a un accidente laboral.»
¿¿Perdona??
Esta es una larga historia que da mucha tela para cortar, pero se puede resumir en esa frase.
Dicen que todo pasa por algo, y que si tú no te mueves, la vida es la que mueve ficha por ti.
Y así fue.
No era feliz con mi trabajo ni con mi estilo de vida, y aunque en el fondo lo sabía, no me atrevía o no sabía por dónde empezar a cambiar aquello.
Así que un buen día (o malo, según se mire) me rompí el tendón extensor del dedo gordo del pie derecho mientras trabajaba.
Casi 4 meses de baja y 2 meses con la pierna escayolada y postrada en el sofá de mi casa.
Y aunque un verano sin poder hacer prácticamente nada parezca poco tiempo, para mi fue un clic mental de los guapos.
Fue ahí cuando decidí que o me tiraba a la piscina con lo que quería, o igual la próxima vez, la vida me lo recordaría de otra manera más chunga.
Primero llegó la ansiedad a decírmelo y como no la escuché…
¡PUM! Pie roto y 4 meses moviéndome menos que Espinete en un sofá del velcro.
Así que sentí que ese era el momento.
Fue el principio del fin.
Y el resto ya te lo imaginarás: me formé en marketing digital en 2018 y en Copywriting en plena pandemia.
¿Y por qué especializarme en Psicología, Coaching y Terapias?
Como te decía, me formé en Copywriting, y tras adquirir rodaje trabajando en sectores de todos los colores, decidí que lo mejor para mí y para mis clientes era enfocar mis energías, experiencia y conocimientos en un sector que me flipa y que comprendo muy bien desde dentro.
Porque hacía más de 10 años atrás que comenzó mi proceso de autoconocimiento en terapia.
Y aunque con idas y venidas, nunca lo solté del todo.
Y como te conté antes, hacer terapia le dio la vuelta a mi vida como a un calcetín.
Desde entonces no he dejado de trabajar para conocerme a fondo y sentirme mejor conmigo misma.
Acudir a terapia se tradujo en una sucesión de clics mentales cuya leche a cual era más fuerte, y sí, fue de las mejores decisiones que tomé.
¿Y sabes qué fue lo más importante?
Descubrir que al sanar mis heridas lograba ser más yo misma cada día
Y eso no se paga con NADA.
Toda esta movida que se remonta a 2009, me llevó a querer saber más y más sobre los entresijos de la mente humana.
Comencé a leer e investigar por mi cuenta sobre Psicología, hasta convertirse en una de
mis mayores pasiones y en mi para qué.
Y esta es mi forma de conectar con el sector del Coaching, Psicología, Terapias y Desarrollo personal y espiritual.
En este punto y tras mucho currar en mí, no fue difícil ir hilando la pasión por la mente humana con mis problemas de habla de pequeña.
Entonces todo el puzzle empezó a encajar:
El tándem Comunicación + Desarrollo personal, mental y emocional se instaló en lo más hondo de mi para no irse nunca más.
De ahí surge mi deseo por darte más visibilidad, posicionamiento y ventas.
Pero esto suena muy marketiniano y típico, lo sé.
Mi deseo y mi propósito es ayudarte a sembrar más consciencia en el mundo
A que más personas sientan lo que significa el crecer y conocerse.
Afortunadamente, cada vez más hay más gente que afirma que currar en uno mismo y resolver tus caquitas mentales es lo más de lo más.
Por eso sé de muy buena tinta que puedo enseñarte a comunicar la esencia de tu proyecto, para que llegues a más personas, las ayudes y no solo lo petes con tu negocio, sino que además, todos evolucionemos en consciencia.
¿Y por dónde empezar a darle candelita a la comunicación de tu negocio?
READY TO SELL 🎯
La plantilla guiada para que escribas tu página de ventas lista para facturar en 48 horas, sin bloqueos y sin tener ni idea de copy.
Sin necesidad de ser copywriter, diseñador web ni un flipao del marketing.
¿Estás hasta el moño de tener un producto o servicio de la leche pero que nadie compra?
Y es que ni tú ni tu negocio estáis pa’ seguir esperando a que suene la flauta y te sigan comprando a cuentagotas.
Es imprescindible que tengas una página de ventas que realce el valor de tus ofertas.
Así que, para echarte un cable he creado Ready to Sell: la plantilla guiada con audios para que escribas tu página de ventas lista para facturar en 48 horas.
- Sin saber de escritura persuasiva
- Sin rallarte ni bloquearte
- Sin perder otro mes entero mirando una pantalla en blanco pensando: "qué c*rajo escribo"
Flipa con todo lo que te llevas...
-
Una plantilla rellenable guiada paso a paso que estructura tu mensaje sin que te explote la cabeza
-
Audios explicativos con mi voz (y mi salero) para que no te pierdas ni te rayes
-
Ejemplos del sector para apoyarte e inspirarte
-
Acceso a todo pa'ti pa'siempre
Y todo por menos de lo que pagas por un mes de suscripción de Netflix y Movistar+.
READY TO SELL 🎯
Tu página de ventas estructurada, escrita y lista para vender en 48 horas, sin bloqueos y sin ser copy experto
La plantilla guiada para que lances (por fin) tu página de ventas sin rallarte y sin comerte el coco.